La gestión como forma de vida, por F. G. Paramés | Acacia Inversión
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La gestión como forma de vida

La gestión como forma de vida

Desarrollar un proceso sano de inversión es un reto personal. En mi caso me he enfrentado a la inversión buscando a los mejores en este mundo inversor, a los mejores de verdad. Los he seleccionado y estudiado a fondo; los he leído y escuchado y he extraído todo lo posible de ellos. Así he ido formando mi criterio, que es el gran “secreto”. Ese criterio se ha depurado con la experiencia, con las vivencias diarias, solidificándolo. De esa manera aparecen las convicciones firmes y consistentes, que te permiten ser valiente y apartarte del rebaño; ser paciente y aceptar la incertidumbre; y, en último término, mantener la calma cuando todos se agobian.

Así, con un marco intelectual adecuado y un desarrollo de los rasgos de personalidad necesarios para un proceso inversor sano, podremos alcanzar nuestro objetivo de preservar e incrementar el poder adquisitivo de nuestros ahorros.

El marco intelectual nos lo ofrece la Escuela Austriaca de Economía, con una correcta descripción de la realidad que nos permitirá tener una base sólida para el análisis de los fenómenos económicos. El análisis económico no predecirá el crecimiento de un país ni el comportamiento de los consumidores, pero con esa base podremos discernir las consecuencias de las intervenciones en los mercados y prepararnos para afrontarlas.

Los mercados funcionan razonablemente bien, pues no son más que las relaciones de intercambio que se producen entre hombres que actúan libremente. Cuando se produce una descoordinación en esos mercados, algún actor se percatará y actuará para corregirla.Cobas Asset Management | Porque No Sabemos De Todo en Acacia InversiónCon esta base afrontaremos el proceso inversor, que necesariamente pasa por encontrar valor allí donde los demás no quieren o no pueden verlo.

Los activos reales y, específicamente, las acciones de empresas cotizadas, son los que mejor mantienen el poder adquisitivo de nuestros ahorros a largo plazo. Y la bolsa no es un juego de especuladores, como pensaba cuando era más joven, sino un lugar donde confluyen todas las bondades y miserias del hombre —nosotros mismos—, y donde gracias al análisis que nos aportan las ciencias del comportamiento, podremos encontrar la cara más irracional (o emocional) del ser humano y vencerla, para así obtener una rentabilidad que nos dé tranquilidad e independencia en el futuro.

Sí, el hombre es el centro de nuestro análisis, y los negocios que analizamos los crean y desarrollan hombres, que venden sus productos y servicios a otros hombres. No analizamos entes extraños o mercados míticos o legendarios, analizamos personas.

Algunas personas consiguen crear y desarrollar negocios extraordinarios, difíciles de replicar. Otros fracasan sin remedio. Los primeros son los que más nos interesan como posible inversión, especialmente cuando las circunstancias los sitúan a precios accesibles. Es a estos negocios a los que hay que dedicar el tiempo, analizando su posición competitiva y la seguridad de su futuro.

Para ello habrá que controlar los impulsos emocionales más primarios. Habrá que ser pacientes, curiosos, humildes y atrevidos. Pacientes, pues los demás actores pueden tardar en reconocer lo que nosotros vemos, y es necesario, por tanto, tener un enfoque a largo plazo. Curiosos, pues tendremos que estar alertas a todo lo que sucede a nuestro alrededor. Humildes, porque los errores serán habituales, pero lo esencial será sacar de ellos las conclusiones correctas. Atrevidos, pues a veces pareceremos el conductor suicida que circula en sentido contrario al correcto.

Y constantes. Paso a paso, día a día, como una oposición permanente que exige el estudio interminable de un temario que se amplía continuamente, cambiando a cada instante de forma.

 


Con la sección “Porque no sabemos de todo” buscamos ofrecerles otras opiniones, las de grandes profesionales del sector de la inversión. Acacia Inversión se enorgullece de contar con las aportaciones de nuestros invitados y está muy agradecida por su colaboración, aunque debemos advertir que las opiniones que ellos expresan en sus artículos pueden no coincidir necesariamente con las de nuestro equipo. Algo que, en todo caso, es un motivo más de satisfacción pues muestra la absoluta libertad que queremos ofrecer a los invitados, en beneficio de nuestros clientes.

Francisco García Paramés
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